cosas de la vida, peladas de cable... se aceptan sugerencias



 martes, marzo 11, 2008 (6:40 p. m.)
Retro

Definitivamente voy para atrás. Involuciono cada vez más rápido.
Y pensar que cuando tenía 5 años (y ya, ñoñamente, había aprendido a leer sola) no podía pasarme un día sin hojear el diario ni discutir la actualidad!.
Cuando iba en media salía hasta tarde... comencé a ir a los carretes con alcohol (el maldito/bendito alcohol!); así y todo, lo más "terrible" que hacía en el colegio era tirar bromas de doble sentido que hacían que me echaran de la sala. Nunca me saqué un rojo, ni hice la cimarra.
En cambio ahora... ahora soy un niño!... y no me refiero a que haya cambiado de sexo, jajaja; sino a mi edad mental. ¿Por qué saco tanto la vuelta antes de estudiar?, ¿por qué me encanta comerme un litro de helado mientras intento "dar vuelta" algún juego de PS2?.
Recientemente, he retomado contacto con amigos de la infancia... de kinder a quinto básico. Lo curioso es que es como si los años no hubiesen pasado. Y todavía algo me une a ellos, y no es sólo ese lazo de amistad verdadera que tienen los niños; es lo mismo que me une a mis coetáneos: el "miedo" a la adultez.
Cuando uno es niño, lo único que quiere es crecer, para que te tomen en cuenta. Porque los adultos manejan, votan, toman, fuman, etc*. Pero lo que uno no considera cuando es pequeño, es que los adultos trabajan, se levantan temprano toda la vida hasta jubilar, tienen que pagar cuentas y mantener a una familia, entre muuuchas otras cosas...

Ver que mis amigos que estudian carreras cortas (de duración normal, o menor que medicina!) ya trabajan y son adultos jóvenes, me hace replantear mi proyecto de vida: ¿por qué no puedo estudiar toda la vida?, ¿por qué no puedo seguir teniendo vacaciones de 3 meses y vivir mantenida?.
Tal vez ese sea el costo a pagar por la libertad que otorga la adultez.
O tal vez el no haberle sacado el jugo a mi infancia, es lo que me hace contactar hoy a mis amigos... pero, qué tonta!, nadie detiene el tiempo aferrándose a los recuerdos (aunque siempre es bueno recuperar amistades).
No importa, cuando tenga hijos, los OBLIGARÉ a ser irresponsables!!! (pffff sí, seguro) y mientras... bueno, a aprovechar el poco tiempo que queda!.
*nota: que los adultos tienen sexo, se agrega en la adolescencia, jajajaja

por dani ceroaporte


 martes, marzo 04, 2008 (8:33 p. m.)
Falta de oxígeno

Ya estoy en Chile. De vuelta a mi fomísima y ñoña realidad.
La verdad es que, entre el regreso a clases y el matrimonio de mi hermano mayor, poco tiempo he tenido para darme cuenta de que volví. Además, yo misma he tratado de mantener mi día ocupado. No quiero pensar tonteras.
¿Por qué cuando uno se mentaliza para que algo no suceda, termina ocurriendo de todas maneras?.
Conocí un montón de personas increíbles y algunos de ellos, en un mes, lograron conocerme más de lo que amigos de años han podido. Formé lazos increíbles. Aprendí mucho, no sólo de medicina. Aprendí lecciones de esas que uno le cuenta a los nietos en tono de "sabiduría".
La verdad es que tengo sentimientos encontrados. Estoy muy triste. La sensación de que tal vez a esas personas especiales jamás la veré de nuevo, me llena de tristeza. Pensar que las últimas palabras de alguien fueron dirigidas a uno, también.
Y a la vez siento rabia. Rabia por darme cuenta de que una no puede controlarlo todo. De que volver (que es algo que ansío) no dependa sólo de mí. De que, a veces, más allá de todo esfuerzo la gente muere igual. Rabia e impotencia.
Es divertido, pero si algún conocido me hubiera contado que le sucedía algo parecido hace un mes atrás, sin duda lo habría escuchado; pero en secreto habría pensado "bah, tal vez le falta triptófano, debería comer chocolate" ó "tal vez su avión se despresurizó"... el punto es que, acabo de darme cuenta que no soy tan escéptica como pensaba.
Me pasan las mismas cosas que a otros seres humanos. ¿Por qué me conmovió tanto que un paciente muriera?. ¿Por qué echo tanto de menos?. ¿Por qué me ha afectado tanto todo, si mi fisiología está perfecta?.
Y sucede que (wow!) necesité estar un mes a miles de kilómetros de mi casa, para darme cuenta de que no sólo somos un montón de moléculas; de que no sólo la falta de oxígeno por una despresurización puede hacernos pensar tonteras.
Ahora ya no "creo en nada"... ahora pienso que tal vez sí existe algo más allá que nos hace actuar (y pensar) como lo que somos: no sólo seres humanos, también personas. Y la verdad es que ahora, me encantaría encontrar ese algo... llámese dios, energía, ki, chi, etc., porque me doy cuenta de que es necesario y de que es LO que nos hace ser personas!.
Cómo cambié en un mes!.

por dani ceroaporte